lunes, 19 de marzo de 2012

Stille - II

Resumen: Los mimos siempre le han causado más repulsión que simpatía. Sin embargo, a manos de uno de los seres que más odia en este mundo, está a punto de descubrir la verdadera elocuencia del silencio.
Género: Comedia, Romántico, Drama.
Clasificación: No menores de 13 años.
Palabras: 2,538
Disclaimer: Debido a que esto es un fanfiction, he de decir que los personajes protagonistas (al menos en cuanto a la descripción física) no me pertenecen, pero la trama de la historia sí, la cual es completamente ficticia. Me desligo completamente de responsabilidad si es que llegase a tener algún parecido con la realidad.
Aclaraciones del capítulo: Bien, este capítulo no aporta demasiado, aunque me salió un poco más largo que el anterior. He de decir que ayer estuve pensando mucho en esto y me di cuenta que en realidad el fanfic no tiene una trama demasiado complicada. No creo que haya gran drama, más que la manera en que ambos protagonistas tendrán que lidiar con "ese" problemilla y a lo mejor algo que se me ocurra por ahí. Así que bueno... lo menciono porque no quiero decepcionar a nadie, y -como diríamos en mi país-, sobre aviso no hay engaño(?). 
Yo espero que a partir del próximo cap, las cosas se pongan más interesantes, mhh...
Entre otras cosas, el comentario de Coté me animó a poner fotos de como me imagino yo a Cristina. O más bien, de la persona en quien me basé para escribir sobre ella. Antes aclaro, que en el cap de hoy incluí una descripción de ella, así que deciden si ver la foto ahora o esperar al final. Pues bien, sin más, ésta es Cristina Scabbia, vocalista de Lacuna Coil y la que yo considero, es la mujer más hermosa sobre la faz de la tierra :c ¿a que es preciosa? La verdad es que me pega que con Dom hace una linda pareja. Yo quedaría muy contenta si en la vida real, ellos terminaran enredándose, jaja xD. Pero bueno, es mucho pedir. Y acá está ella de nuevo, siendo adorable. *Nótese su amor enfermo por ella.*
Otra cosa; me la pasé leyendo acerca del lenguaje de señas que usan las personas con sordera. Y me pudre que no sea universal. Joder! Encima los diccionarios del sistema británico en la mayoría de los sitios web son por pago, y no pienso pagar por ello ¬¬ así que ustedes perdonaran si a veces tengo que usar ideogramas propios del sistema británico, del americano, o del de mi país o el resto de Latinoamérica. Es cuestión de practicidad. Aunque no usaré mucho la descripción, para que no se torne tedioso. Sólo en caso de que sea necesario, como en esta ocasión. Cuando lean verán la razón.
Creo que es todo por el momento. Si se me olvida algo, lo menciono en el siguiente cap.
De más decir que me gustaría que me comentaran sinceramente si les gustó o no el cap, que a mí no me convenció tanto.
Para finalizar, gracias, niñas, por leer y comentar. (: Son increíbles.



Tirado en su pequeña cama, ubicada en una de las esquinas de su habitación del campus, Dominic no cesaba de repasar el incidente con la terquedad característica de los borrachos. Se empeñaba en catalogarse como peor que cucaracha. Qué va, las pobres cucarachas no tenían culpa, no debía compararse con aquellas indefensas criaturas. Estaba seguro de que se iría al infierno: había golpeado a un muchacho sordomudo que lo único que hacía era ganarse la vida de la mejor manera que podía.
Cerrando los ojos e incapaz de dormir porque cada vez que lo hacía se notaba víctima de un tremendo mareo, revivió por enésima vez el incidente de la plaza. La claridad de la voz femenina en su cabeza le provocó un terrible escalofrío.
—     ¿Cómo… cómo que no puede…?
— Lo que oíste. ¿O es que tú también eres sordo? ¿O sólo retrasado? — le increpó la chiquilla, quien aún arrodillada sobre el concreto, miraba alternativamente al mimo y al rubio, como retándolo a acercarse de nuevo. Cosa que no sucedió.
Víctima de un verdadero shock por la revelación, Dominic no hizo más que observar las manos de la fémina, las cuales se movían formando diversos signos que él desconocía completamente. La escuchó también murmurar en voz baja para sí misma, y frases como “¿estás bien?” y “¿te duele mucho?” llegaron con poca claridad a sus oídos. El muchacho, ahora incorporado, le respondía al vuelo, al parecer intentando apaciguarla. Pero a diferencia de su amiga, él no pronunciaba ni una sola palabra. Y así, demasiado anonadado como para reaccionar, los observó alejarse hasta perderse de vista por una de las calles aledañas.
¿Cómo había podido no darse cuenta? Él, cuyo tema primordial de vida era la salud ajena, había pasado por alto puntos clave que cualquier sujeto que estudiase en la misma facultad sabría reconocer. Se golpeó la cabeza contra la almohada, reprendiéndose una y otra vez su estupidez hasta que cansado de ello, se dejó llevar por el ensueño. Hasta la pelea con Cristina se le había borrado de la mente.


Los siguientes días fueron los más estresantes en lo que iban de sus vacaciones; pues no solamente debía armar todo un discurso de reconciliación con la que esperaba, continuara siendo su novia, sino que además se pasó bastante tiempo con los ojos pegados al computador, investigando todo lo que pudo con respecto a la incapacidad de la sordera. Era como estar de regreso a clases antes de lo esperado.
Descubrió entonces que el término “sordomudo” estaba mal empleado por al menos un 90% las personas, puesto que la sordera no implicaba la incapacidad de hablar, sino la incapacidad de reproducir sonidos que el sujeto en cuestión no podía escuchar. Aquello resultó una excelente excusa para buscar sentirse menos culpable, una incapacidad menos con la que lidiar en su conciencia. El haber golpeado a un sordo era menos grave que golpear a un verdadero sordomudo ¿verdad? Y por supuesto, era todavía peor golpear a un ciego, extremo al que no llegaba todavía.
Un minuto después, Howard volvió a sentirse una alimaña por intentar justificarse con su propio cerebro.


—Pero… ¿estás seguro que realmente es sordo? — inquirió Cristina un par de días después, mientras ambos compartían una taza de té helado en la mesita de la sala de estar. Por fin había logrado que la muchacha le recibiera de nuevo, no sin antes una hora seguida de disculpas por parte del rubio y otra hora de regaños por parte de ella, en las que, desde el umbral de la puerta de acceso, le reprochaba esa incapacidad innata por saber controlar su mal genio y no cerrar la boca en el momento indicado.
Esfuerzos que parecían haberse ido al trasto de un momento a otro, cuando ella le cerró la puerta en las narices tras escuchar que su novio había golpeado al simpatiquísimo mimo bajo los efectos del alcohol. La nueva tanda de disculpas sin embargo, se redujo a media hora para alivio de Dominic.
—Sí, bueno… eso creo. Él nunca dijo ni pío y ella le hablaba en señas.
—Pero, Dom... eso no te asegura nada. Dime tú, cuántos no hacen lo mismo para ganar dinero fácil – razonó ella tras darle un sorbito a su taza, que luego dejó de manera impecable sobre la mesa ratona. Cuando se inclinó para hacerlo, al rubio inevitablemente se le fueron los ojos hacia su espalda y posteriormente, a sus hombros desnudos que se asomaban por su cómoda camiseta sin mangas.
Le gustaba Cristina, le encantaba de hecho. Rompía con todos los estándares británicos a los cuales ya estaba demasiado acostumbrado y hasta aburrido. Debido a su nacionalidad italiana, la muchacha poseía los típicos rasgos mediterráneos: piel clara que gustaba de broncear de vez en cuando, un exquisito  y abundante cabello negro  y por supuesto, esas cejas perfiladas que le daban un aire dolorosamente coqueto.  Sus rostro de rasgos angulosos y su acento musical eran algo a lo que, pese a haberse acostumbrado con el tiempo, le seguía encantando.
— ¿Qué hago entonces? ¿Ir y preguntarle? Sólo haría el ridículo de nuevo y siempre pueden mentirme. Genial me veré intentando interrogar a un sordo si es que de ver-
—Eres algo lento ¿verdad? —le interrumpió ella, observándolo con ojos entrecerrados, cuyo sombreado oscuro los hacían lucir bastante amenazantes. Tras un par de segundos observándolos, Howard cayó en la cuenta de su insinuación.
— ¿Espiarlo? – inquirió con cierta incredulidad. Ella por su parte, enarcó una ceja con aspecto divertido.
— “Espiar” suena muy feo. Digamos que solamente lo observarás a distancia. Por un periodo de tiempo no muy prolongado. Pan comido.
Dominic sopesó sus palabras unos instantes, en los que devoraba ávidamente una galleta con chispas que había sido horneada esa misma mañana.
— Dale, observación a distancia. Me vas a acompañar ¿cierto?
— ¿Estás loco? En cualquier caso no quiero que me acusen de acosadora. Soy demasiado guapa como para ir a prisión.
— Fue tu idea.
— Sí, pero tú tienes la culpa por golpearlo en primer lugar.
Un argumento demasiado bueno que Dominic no supo cómo refutar.



El jueves, tras vestirse luego de su obligada ducha matutina, Dominic evitó diligentemente disponer de alguno de sus llamativos jeans, usando en su lugar esos aburridos pantalones negros que lucían considerablemente menos gastados que los otros de color verde, por ejemplo, los cuales usaba siempre a la menor oportunidad.
Al mirarse en el espejo, ataviado simplemente con una camiseta blanca a juego, estaba seguro de que no sería notado entre el acostumbrado tumulto de personas reunidas en la plazuela. Vamos, ni siquiera ese actor que interpretaba la versión moderna de Sherlock Holmes tendría un disfraz tan bueno como el suyo para ser invisible a los ojos ajenos. Aunado a eso estaba el hecho de que sería su debut como detective. Juego de niños. Es más, Robert Downey Jr. terminaría convertido en su discípulo para la tercera entrega de la saga.
Todo eso y más rumió durante el transcurso del día, en el que apenas y pudo encontrar distracción en una vieja novela, ya maltratada de tanto leer. Ya entrada la tarde, más o menos a eso de las cinco, se dirigió a la salida de su cuarto arrendado, tomando en el camino un par de gafas para sol y su chaqueta favorita, de un —según él— discretísimo tono plateado. Después de todo, el verano era época de lluvia y no tenía idea de cuánto tiempo permanecería vigilando al mimo.


Resultó que era una tarea más complicada de lo que realmente pudiera imaginar alguien con el término “observar a distancia”. Porque si la distancia era demasiada, su campo visual quedaba completamente opacado por el público congregado alrededor del círculo imaginario que el mimo tenía por escenario. Y no tenía mayores intenciones de acercarse como la última vez; no quería ser reconocido ni mucho menos, víctima de una muda venganza —Dominic rió sólo de imaginar la frase— por parte del condenado payaso. Así pues, no tuvo más remedio que esperar hasta que el acto hubo terminado y vigilar los movimientos del muchacho y su amiga hasta ya llegados los primeros vestigios del cielo nocturno.
Para su desgracia, ambos mantuvieron una breve conversación con ágiles movimientos de sus manos, marchándose luego presurosos por la misma calle en que los había visto desaparecer antes. Aquello no le auguraba nada bueno, por lo que al regresar a su hogar, lo primero que hizo fue abrir su buscador preferido en el ordenador y revisar diversas páginas de diccionarios en lenguaje de signos. Y como para no desentonar la situación, la mayoría de los sitios web requerían un pago para ser usadas. Mal karma seguramente; explicación más lógica no encontraba.
Claro que siempre cabía la posibilidad de que ambos muchachos fingieran a los ojos ajenos. Decidió entonces alargar su misión un par de días más, tomando notas mentales del comportamiento de ambos cuando creían no ser observados por ningún tercero, por más inocente que este luciera.
— Bueno, tú. ¿Qué es lo que quieres?
Sin embargo, al tercer día de su laboriosa investigación, el llamado de una voz femenina a su espalda logró sobresaltarlo. Él estaba sentado no muy lejos del lugar de los hechos, en una de las tanta banquitas que a su espalda colindaba con otra de igual proporción. Dominic Howard, el maestro del disfraz había sido descubierto con las manos en la masa. ¿Qué se supone que debía hacer? ¿Huir? ¿Fingir demencia? ¿Confesarse como un acosador o como investigador? En todo caso más le valía no abrir la boca.
— ¿De qué hablas? – inquirió al fin , levantándose para encararla.
— Oye, que Matt es sordo, no ciego. Y tú no eres precisamente de los que pasan desapercibidos — apuntó la muchacha, señalando con un gesto de la cabeza al mimo que se acercaba hacia ellos a paso raudo, con una expresión de completa indignación. Llevaba aún el rostro a medio maquillar, y por debajo del carmín de labios, Dominic atisbó la herida del labio ya poco perceptible. El estómago se le contrajo de pura culpa. No bien llegó hasta ahí, el tal Matt comenzó a lanzarle lo que seguramente eran una serie de improperios en su propio lenguaje, sin molestarse en comprobar que el otro comprendía o no una sola palabra de su rabioso monólogo.
— No, no cariño. Descuida, no me estaba molestando — masculló la chiquilla entrecortadamente, mientras forcejeaba para poner un alto a los furiosos manoteos del muchacho, al mismo tiempo que ella intentaba explicarse en su modo tan curioso de comunicación. Sólo hasta que ella lo abrazó por los hombros, el mimo se quedó estático. No así, su expresión no cedió en lo absoluto.
— ¿Qué ha dicho?
— La primera parte no te gustaría saberla — replicó torciendo el gesto—. Pero te advierte que si no te marchas llamará a la policía para ponerte una orden de restricción – y por la expresión de ambos, resultaba obvio que no se trataba de una broma. El rubio sin embargo, no retrocedió.
Visiblemente menos alterado, el joven señaló a Dominic con evidente desdén, levantando luego un dedo de la mano derecha para moverlo pendularmente; se llevó luego la punta de los dedos hacia el pecho, sacudiéndola luego para dejar sus dedos apuntando al interlocutor. Howard creyó reconocer la expresión, que le fue luego confirmada por la queda aunque severa voz femenina.
— Quiere saber qué es lo que quieres. Anda, habla. Yo lo traduciré por ti.
—No es necesario — replicó un tanto molesto, con evidente despliegue de orgullo—. Vengo preparado.
No, él tampoco estaba bromeando. Llevaba ensayado su milimétrico discurso en caso de que algo así ocurriera, o en caso de que terminara convenciéndose de que el problema del chico era tan real como sus celestes ojos. Y como si aquello le provocara un verdadero sufrimiento, levantó la mano para comenzar con su explicación.
Empero, de pronto cayó en cuenta de que todos los tutoriales que había consultado en internet, mostraban a los instructores “hablando” con su mano derecha, primordialmente. Y él, zurdo como era, tenía la mano izquierda empuñada frente a él. Un terrible pánico escénico le asaltó de pronto. ¿Y si no lograba explicarse? Sus manos se movieron torpemente, intentando coordinarse al revés, cosa que no le funcionó. Al final, optó solamente por hacer el gesto fundamental de su pequeña disculpa: llevarse la mano cerrada al pecho, con el pulgar extendido hacia arriba, dibujando círculos imaginarios sobre su camisa. Una mierda le importó que no fuese con la mano diestra.
La expresión del mimo se tornó de pronto a una completamente extrañada. Enarcó una ceja y se cruzó de brazos, buscando luego la mirada de su amiga, fiel reflejo de la propia. Dominic maldijo por lo bajo; tendría que abandonar los ideogramas y deletrear la pequeña frase con el alfabeto de sus dedos. Mala suerte para él, que no recordaba un par de letras y tenía que detenerse de vez en vez para repetir la palabra completa. Aún quedaba por supuesto, la incógnita de su condición zurda, que decidió ignorar probando suerte, Tras un total de cuatro intentos, logró deletrear su disculpa completa. Un modesto “lo siento”; dos palabras que se le habían antojado más largas que la peor de las maldiciones.
No obstante, tras unos segundos de la más incómoda espera, el mimo se echó a reír.
No era una risa como tal, más bien el sonido del aire escapándose de su boca y fosas nasales: discreto, pero terriblemente expresivo, como todo en él. Se llevó incluso una mano al estómago como si este le doliera y sólo hasta que la chica pareció preguntarle qué era lo divertido de todo aquello, fue que Matt se irguió, tranquilizándose apenas, para responderle con su habitual rapidez.
Peor aún, la muchacha no tardó en tener un ataque de risa también.
— ¿Se puede saber qué es tan divertido?
La voz irritada de Dom no se hizo esperar, quien con las manos en la cintura y una cara de pocos amigos, observaba a los dos muchachos divertirse a sus costillas, de nuevo. Tuvo ganas de volver a golpearle la cara, más recordando la amenaza de hacía unos minutos, no le quedó más que apelar a todo su autocontrol y recordar el tan famoso juramento hipocrático que debía respetar más que a nada en el mundo.
La risa de ella fue la primera en menguar, no sin cierto esfuerzo.
— Pasa… pasa que él no comprendía antes el término “tartamudear” — reveló ella vagamente. Sus ojos brillaron con divertida malicia—. Y ahora lo sabe. Aunque me ha dicho que nunca pensó ver que alguien podría llegar a tartamudear con las manos.
Semejante explicación no podía ser cierta, no después de tanto drama. De nuevo era víctima de las burlas de ese desgraciado imitador a blanco y negro; él, que había llegado hasta ahí meramente para disculparse. ¡Que se fueran al demonio! ¡Al diablo su jodida sordera! La sensación de culpa, que notaba como un saco de plomo a la altura del estómago, fue reemplazada por el peso de la cólera emergente por ser víctima de una nueva humillación. Y no, no era que tuviera mal genio; simplemente defendía su dignidad.
Incluso cuando giró sobre sus talones para alejarse a zancadas de aquel par, el remedo  de risilla proveniente del mimo continuó taladrándole los oídos.

11 comentarios:

  1. Dom y su disfraz xD Dios jaja. Me gustó como lo narrabas, burlándote de él también jajaja.

    Bueno, me alegra que Dom no sea tan malo después de todo. Y que tuviera el coraje pa estudiar el lenguaje de señas, sólo pa pedirle perdón. Eso lo encontré muy bueno de su parte.

    Que Matt se riera de su tartamudeo fue muy lol, y encontré entre tierno y triste que no pudiera largarse a reir como todos, sino que más bien riera casi hacia adentro. Ahora me llama la atención la otra chica, no sé si es la polola por tanta cercanía o si es la hermana, por esta linea: buscando luego la mirada de su amiga, fiel reflejo de la propia que no sé si refería a la actitud o los ojos en sí.

    En fin, eso. Pensé que les costaría un poco más amigarse, onda, que la relación sería un largo proceso del odio al amor jajaja.
    Y la Cristina, no se nota que eres fan xD Si la cachaba a ella, de fotos. Se parece a Laura Pausini o_O No la encuentro deslumbrante, pero sí, es guapa.

    Y sí, a mí me gustó el capítulo :)

    pd: te respondí tu duda sobre LSS.

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    1. xD bueno, es que era la idea. Me divierte bastante reírme de Dom, siendo que después de todo es una comedia. Sólo espero no caer en el... asdfg no me acuerdo del término que se usa en el fanfiction para la agresión contra los personajes. ¿Bullying? No, creo que no, eso es acoso escolar.
      En fin, tengo que decir que agradezco mucho tu comentario, por que bueno... me explico: que ayer por la noche, cuando subí esto, no quedé muy contenta con el cap en sí. Y luego de dormir pensé en que podría cambiar el final, a uno menos feliz. Luego entré acá y cuando leí el "que la relación sería un largo proceso del odio al amor" de tu comentario, fue como que lo que me dijo que TENÍA que editar.
      Una disculpa por ello, realmente creo que tenía tantas ganas de terminar el episodio que no medité bien en lo que quería y al final terminé dándole otro giro. Tengo que aprender a no publicar nada hasta estar realmente contenta con lo que hago. Arg! *se da un tiro*

      Y bueno, eso. En cuanto a la duda de la acompañante de Matt, creo que en el siguiente cap mencionaré qué tipo de relación tienen, aún no lo decido bien.
      Jaja xD realmente no había considerado que se pareciera a Laura Pausini. Pero bueno, son italianas las dos, en algo debe influir eso.

      Bueno, infinitas gracias por leer y comentar. Y una vez más, perdón por mi ineptitud de última hora ):

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    2. Y luego de dormir pensé en que podría cambiar el final, a uno menos feliz.

      Ya...pero no fue por mi comentario, verdad? Porque me sentí un poco mal. No fue mi intención criticar, sólo fue un comentario. Que se amigaran no lo encontraba malo, sólo distinto a lo que yo había pensado. Pero bueno, si tú consideraste que había editarlo, está bien. La historia es tuya :)

      Y créeme que a mí también me ha pasado. De hecho como que me pasa siempre, cada vez que actualizo. Subo el capítulo y después me pongo a pensar en todos los errores que pude haber cometido y que no noté al postear. En mi caso no tanto en cuanto a trama porque tengo la película terminada en mi cabeza, sino en cuanto a continuidad. Como uno no tiene "editor" tiene que confiar en sí mismo nomas.

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    3. No, descuida, no te sientas mal. De hecho tengo que agradecerte muchísimo por el comentario, porque amplió mis horizontes en cuanto al rumbo de la historia, que ya tengo más clara.
      Y bueno, que yo creo que lo que menos necesitas es un editor D: no te hace falta. Me encanta cómo escribes y no me gustaría que fuera de otra forma. (:
      Gracias por leer y comentar c:

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  2. ¡Aquí estoy! La lluvia paró, y, por lo tanto, me permitió estar.
    A ver, veamos... sentí el capítulo todavía como una introducción al verdadero "problema", por eso no me pareció aburrido ni nada parecido. Es bien sabido que no puede pasar nada demasiado relevante, lo tomo como una presentación de los personajes. A medida que pase el tiempo, supongo que veremos ya otro tipo de sentimientos y situaciones, ya que aún las cosas entre ellos están demasiado 'frescas'.
    Me gusta como fuiste relatando los hechos. El lenguaje de señas se me hace algo bonito, me gustaría aprenderlo (con Dai solíamos tener un rol donde los pjs se comunicaban, de vez en cuando, de esa forma tan particular). Y en cuanto a Cristina, es linda pero no mi tipo XD así que si se separan no me enojaré (?) XDD.
    Estaré atento, pero no te olvides decirme de todos modos, cuando ya esté, ¿sí? Cuídate harto, ¡te adoro! <3

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    1. Bueno, menos mal que no te resultó aburrido (: Me daba mucho medo eso ¿sabes?
      Sí, el lenguaje de señas es bonito, ahora que he estado viendo videos sobre eso he querido aprender más, aunque la verdad dudo que pueda con otro. Demás que, no sé, siento que es un tanto complicado por las variaciones que hay en cuanto a los países. Recuerdo que me comentaste eso del rol (: era en DM ¿verdad?
      Muchas gracias por leer y comentar, lo aprecio muchísimo. <3 Te adoro.

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  3. "— Pasa… pasa que él no comprendía antes el término “tartamudear” — reveló ella vagamente. Sus ojos brillaron con divertida malicia—. Y ahora lo sabe. Aunque me ha dicho que nunca pensó ver que alguien podría llegar a tartamudear con las manos."
    Dios, ¡no puedo explicarte cómo me reí con eso! XDDDDDDDDDDDDDDDDDD. Ya me cae tan bien Matt... ¡Chúpate esa, Dominic!

    Me intriga cada vez más cómo se dará el momento "Yaoi" entre ellos (y no me refiero concretamente al lemon, sino al avance de la relación homo, por decirlo de alguna manera).
    Fuera de eso, insisto en que la narración es brillante, así que no hay nada que requiera ser destacado. La temática se me está haciendo cada vez más interesante, en lo cual claramente me doy cuenta de que está jugando a favor la forma en que la abordas. Ya quiero leer el próximo capítulo, te secuestraré y te forzaré a escribirlo, como en Misery (?).

    También pienso que Cristina se parece a Laura Pausini XDDDDDDDD, pero más linda (aunque tampoco es mi tipo). Lo peor es que ahora que sé que la novia de Dom es "como ella", cada vez que la nombras canto por dentro: uuhh, I don't know what to do, no guilt is my heart, I don't know what to do, I'm not the reason ♪ (y ya se me ha pegado la pinche canción).

    BTW, yo que ella me separo de Dom, si hoy anda zurrando mimos, el día de mañana robará bancos (?) XDDDDDDDDD. Esa relación no tiene futuro (?).
    Lo que me llama la atención, que es a la vez lo "necesario" para que el fic avance, es cómo se empecinó Dom en stalkear a Matt. Tal vez porque yo, en el lugar de él, hubiera dejado las cosas ahí mismo, o no intentaría redimirme de la culpa dependiendo de si es verdad o no que el tipo es sordomudo (porque para eso lo stalkea, ¿verdad?).

    En fin, se ha hecho muy extenso este comentario y no sé cómo terminarlo XDDDD.
    Saludos (?).

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    1. xD me alegra que te haya gustado esa parte. Yo lo releo y siento que suena tan bobo. No quiero hacer spoiler, pero la relación entre ellos va todavía para más adelante, así que voy lenta pero segura.
      Aish, la canción, me encanta. <3

      "yo que ella me separo de Dom, si hoy anda zurrando mimos, el día de mañana robará bancos"

      xDDDDDD Eso me mató. Pasa que Dom no es malo, es nada más medio pesado, y se "justifica" que estaba alcoholizado. Se explicará luego parte de su personalidad, aunque no adelanto nada. Después de todo ya hay nuevo cap recién salidito del horno. Y sí, lo stalkeó para saber si en realidad era sordo. No sé si allá en donde vives pase, pero por lo menos acá hay muchos farsantes que se hacen pasar por sordos para conseguir dinero fácil. Como todo :/
      Muchas gracias por leer y comentar, vale montones para mi. (:

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  4. Que me demoré dos años, pero acá estoy :D primero que todo, lamento muuuuuuuuucho la demora para comentar :( que entre universidad y Lollapalooza *soy sincera* se me ha ido el tiempo y ya... ahora debiera estar estudiando, pero decidí venir a darme una vuelta porque noté que ya era demasiado el tiempo que había pasado desde que actualizaste O_O *culpabilidad mode on*

    En fin... amé este cap. Así, al grano. También lo sentí como capítulo introductorio, eso lo hizo un tanto atractivo, y ni te menciono lo bien que escribes, que eso también se lleva puntitos a tu favor :)

    Sobre Cristina... vi la foto antes de leer la descripción, y creo que hubiese preferido no verla(?). Seré honesta, me la imaginaba más bonita XD (en gustos no hay absolutamente NADA escrito, ya lo sé, si hasta la encontré parecida a Alicia Way ex Alicia Simmons...), pero cada quien con su cuento. De todas formas, imaginármela con Dom es, mmm... interesante 8)

    Sobre el capítulo en sí, cómo cresta te explico todo lo que me reí con lo fracasado que es Dominic cuando se cree detective xDDD y eso incluye el disfraz y su 'tartamudeo con las manos' (con eso último ya exploté...). Buenísimo, aunque me sigue dando cierta penita Matt, me agrada que tenga 'aceptada' su condición y no ande tratando de inspirar lástima por ahí. Tan lindo él *suspiro fangirl* Oh well.

    Espero el próximo cap, y espero poder comentarlo este mismo siglo <3

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    1. Descuida, entiendo que a veces no se puede tener el tiempo que uno quisiera. Demás que yo me he tardado para actualizar también. :c Espero te esté yendo bien en la escuela y todo.

      " vi la foto antes de leer la descripción, y creo que hubiese preferido no verla(?)"

      Rayos xD como que a nadie le terminó de gustar Cristina. Será que yo la veo con ojos de amor, es demasiado guapa para mi. :c Acabo de ver fotos de Alicia... No le encuentro real parecido, aunque en los ojos le da un aire a Cris.

      "me agrada que tenga 'aceptada' su condición y no ande tratando de inspirar lástima por ahí"

      Eso es un punto importante :D me alegra que lo tomaras en cuenta. Es cierto que Matt tiene un problemilla, pero no por eso será como que la "damisela en peligro". La idea es que lo perciban así, relajado y todo pero con carácter *suspiro fangirl too* <3

      Muchas gracias por leer y comentar. El siguiente cap está ya listo. (:

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  5. lo kiero leer!!!!!!!!!!
    esta hermosa ryuu no ma
    escribrd HERMOSO!!

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